Actual unión aduanera, el Mercosur necesita llegar a ser un proyecto de desarrollo regional, en la opinión del secretario general del Ministerio de las Relaciones Exteriores, Samuel Pinheiro Guimarães. A pocos días de la realización de la próxima Cúpula del Mercosur, en Córdoba, él cree que el bloque económico sale fortalecido tras el pedido de adhesión presentado por Venezuela y no demuestra preocupación con las críticas de que el ingreso del nuevo socio podría fortalecer el liderazgo regional del presidente Hugo Chávez. “Brasil no está preocupado con liderazgos”, afirma el embajador. A seguir, la íntegra de la entrevista.
Agencia Senado - el ingreso de Venezuela polarizó debates a respecto del futuro del Mercosur. En la su opinión, ¿el bloque sale fortalecido?
Samuel - el Mercosur sale fortalecido. Venezuela es un país con extraordinarios recursos naturales y un mercado potencial muy importante. Un poco en consecuencia de la ascensión de los precios del petróleo, tendrá recursos disponibles para invertir en la región de forma muy significativa. Venezuela superó Arabia Saudita en términos de reservas de petróleo y tiene extraordinarias reservas de gas, de las mayores del mundo. Por lo menos dos miembros del Mercosur tienen dificultades en el abastecimiento de energía, así como Chile, que es un estado asociado, la posibilidad de importar gas de Venezuela es muy importante, hasta para permitir tasas más elevadas de crecimiento económico.
Agencia Senado - Parlamentares de oposición han indicado el risco político de un nuevo impulso para el liderazgo regional del presidente Hugo Chávez...
Samuel - Brasil no está preocupado con el liderazgo, no se candidata a líder de América del Sur. Muchas de las personas que antes criticaban a Brasil por intentar ejercer un liderazgo hoy estarían preocupadas con la pérdida del liderazgo de Brasil. No comprendo el argumento. Cualquier país tiene derecho a ejercer su política externa; no hay áreas de influencia en América del sur. Brasil no quiere, de ninguna forma, ejercer el liderazgo o mucho menos cualquier tipo de hegemonía. Eso ha caracterizado la política del presidente Lula, una política de socios, socios iguales.
Agencia Senado - ¿Cómo usted ve la preocupación con la posibilidad de que el ingreso de Venezuela dificulte las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y para la formación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas)?
Samuel - Cuanto a la formación del ALCA, el Mercosur ya presentó hace mucho tiempo una propuesta de negociación del tipo “cuatro más uno” con los Estados Unidos y no obtuvo respuesta. Las negociaciones con la Unión Europea están muy avanzadas, no hay por qué temerle a eso. El mayor cliente de Venezuela son los Estados Unidos. La mayor fuente de productos importados son los Estados Unidos. El presidente de Venezuela enfrentó varias disputas electorales y no hubo alegaciones de que las elecciones no fueran limpias y correctas. Sufrió un golpe de estado de la oposición. No me consta que haya periodistas detenidos. No se ha noticiado la expropiación de empresas extranjeras. La cláusula democrática del Mercosur fue aceptada por Venezuela.
Agencia Senado - Colombia, Perú y Chile han firmado acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos. ¿Estaría siendo hecho un ALCA sin Brasil?
Samuel - los Estados Unidos firmaron acuerdos de libre comercio con América Central, Colombia y Perú, aún no con Ecuador. Esos países naturalmente tienen derecho de firmar acuerdos de libre comercio con quien bien entiendan, como Chile ya había hecho con los Estados Unidos. De un ponto de vista objetivo, nuestro comercio con Chile ha aumentado, no fue perjudicado. Nuestras exportaciones a los Estados Unidos son diferentes de las exportaciones de Perú, Colombia y Chile. No compiten en el mercado americano. En el mercado de esos países, es verdad que las exportaciones americanas pueden llegar a competir con las nuestras. Sin embargo, firmamos acuerdos de libre comercio con esos países y estaremos en condiciones iguales a las de los Estados Unidos en esos mercados.
Agencia Senado - Dentro del Mercosur, Uruguay y Paraguay levantan la hipótesis de hacer acuerdos con los Estados Unidos. ¿Usted cree que podrán pedirle autorización al Mercosur para eso?
Samuel - No consta que vayan a pedir autorización. Eso circuló en la prensa, nunca oficialmente. Los países tienen todo el derecho de negociar cualquier acuerdo internacional. En una unión aduanera, los países tienen una tarifa externa común. Si cualquier miembro del Mercosur negocia un acuerdo solo con un tercer país, dejará de aplicar la tarifa externa común para ese país. Por tanto, estará de cierta forma saliendo del sistema de unión aduanera. No creo que eso atienda a los mejores intereses de cualquiera de los países del Mercosur.
Agencia Senado - ¿Cómo usted ve las quejas presentadas por Uruguay y Paraguay a respecto de la existencia de las llamadas “asimetrías” en el Mercosur?
Samuel - Las asimetrías son obvias. Ya estamos creando el Fondo de Convergencia Estructural, que será votado en el Congreso, con la aplicación de la mayor parte de los recursos en Paraguay y Uruguay. Por otro lado, en la medida en que Brasil financia obras en esos países, esa también es una forma de compensación de las asimetrías. Estamos finalizando estudios de viabilidad del segundo puente en la frontera con Paraguay y vamos a finalizar el tema del acceso del lado paraguayo al primer puente. Ahora Itaipu acabó de instalar dos nuevas turbinas, lo que generará una receta extra para Paraguay.
Agencia Senado - Así como la insatisfacción de esos dos países, otro problema del Mercosur es la disputa sobre la instalación en Uruguay de dos fábricas de celulosa, a la cual se opone Argentina. ¿Esos temas pueden afectar el curso del proceso de integración?
Samuel - La situación política y económica en cada país afecta la situación de la unión aduanera. Se hay un asunto a ser resuelto entre dos países, eso también se refleja en el conjunto. Pero es algo natural, propio del proceso político y económico. El propio hecho de haber recurrido a los tribunales significa que acatarán la decisión de los tribunales.
Agencia Senado - ¿Con qué objetivos Brasil asume la presidencia pro tempore del Mercosur?
Samuel - Brasil asume con el objetivo de contribuir en conjunto con los demás países miembros para el perfeccionamiento del Mercosur en todos los sectores. Queremos promover las negociaciones comerciales externas, con la Unión Europea, los Estados Unidos, Canadá, la Comunidad de África Meridional, los países del Golfo e Israel. Pretendemos finalizar las negociaciones con la Unión Europea este semestre. En el área de las asimetrías, hacer que se apruebe el Focen [Fundo de Convergencia Estructural del Mercosur] y hacer con que comience a funcionar. Existen entendimientos con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social para financiamientos a obras de infraestructura. No sólo de fronteras, sino dentro de los países. Hay también un esfuerzo de coordinación entre países de América del sur para la integración energética, que podría promover un gano de eficiencia de 30%.
Agencia Senado - ¿Cómo ve la previsión de los críticos de que el Mercosur podría acabar?
Samuel - ¿Por qué? Si se llevan en cuenta los números, en los seis primeros meses de 2005, el total del comercio de Brasil con el Mercosur fue de US$ 8,5 billones. En 2006, fue de US$ 10,1 billones. Todos los países del mundo quieren firmar un acuerdo con el Mercosur. ¿Por qué será? El Mercosur no es un bloque en extinción, sino un bloque en expansión.
Agencia Senado - ¿Qué usted piensa de la creación del Parlamento del Mercosur?
Samuel – El tema que se discute hoy en día es el de que necesitamos transformar el Mercosur de unión aduanera en un proyecto de desarrollo regional. En la medida que el comercio es libre entre los países, es necesario que haya un proyecto de desarrollo de la región. Un mayor conocimiento de los parlamentares es muy importante, porque las decisiones del Mercosur son incorporadas a las legislaciones internas. Será necesario eventualmente en el futuro armonizar las legislaciones. Hasta ahora se armonizó la legislación comercial, no tiene impuestos de importación. Pero existe también la legislación de crédito, tributaria; todo eso afecta a las empresas.